Evo Morales arremete contra el Ejecutivo boliviano por solicitar cooperación internacional para ejecutar su captura
El expresidente de Bolivia, Evo Morales, reaccionó con duras críticas hacia el Gobierno del mandatario Rodrigo Paz, calificándolo de «protectorado» luego de que el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, confirmara que se busca apoyo regional e internacional para aprehender al líder cocalero.
Morales descalificó las gestiones oficiales tildando a Paz de «corregidor español» —haciendo alusión a su nacimiento en España durante el exilio de sus padres— y acusó a las autoridades de someter al país a una condición de vasallaje frente a gobiernos extranjeros para resolver controversias políticas internas.
El conflicto escaló tras el anuncio oficial de que el Ejecutivo boliviano coordina acciones internacionales dentro de un «marco soberano» para hacer cumplir dos órdenes de aprehensión vigentes contra el exmandatario. Morales se encuentra atrincherado desde finales de 2024 en el Trópico de Cochabamba, su principal bastión sindical y político, resguardado de forma permanente por grupos de seguidores que impiden el ingreso de los cuerpos de seguridad encargados de ejecutar su arresto.
Sobre el exjefe de Estado pesan dos solicitudes de captura judicial: la primera ligada a una causa por presunta trata agravada de personas referida a la supuesta relación con una menor en 2016, y la segunda por cargos de terrorismo y alzamiento armado vinculados a las violentas manifestaciones y bloqueos de rutas promovidos contra las medidas económicas del Gobierno actual. La confrontación amenaza con agudizarse debido al anuncio de nuevas movilizaciones convocadas por sectores afines a Morales a partir de este mes.
